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Ciberseguridad para Empresas con Soluciones VMS

La ciberseguridad es una preocupación creciente para las empresas en todos los sectores, incluido el mercado de seguridad. Por muy robustos que sean sus sistemas de seguridad, los Recursos Humanos, es decir, los operadores de seguridad y el personal de mantenimiento, tienen un papel crucial en su integridad.

Reduzca las posibilidades de que su infraestructura VMS sufra un ataque cibernético adoptando algunas precauciones y mejores prácticas.

Prácticas sencillas para empresas con soluciones VMS:

  • Restrinja el acceso físico y de red a cámaras de videovigilancia, grabadores  y servidores a los que sea estrictamente necesario;
  • Siempre cambie las contraseñas predeterminadas de todos los dispositivos electrónicos, es decir, cámaras IP y otros equipos de seguridad;
  • Asegúrese de que los operadores de VMS inicien sesión en el VMS cuando inicien su turno y finalicen la sesión cuando lo terminen;
  • Las cuentas de inicio de sesión de VMS deben ser personales (es decir, no compartidas entre el equipo de seguridad) y deben ser cambiadas periódicamente;
  • Fomente la adopción de contraseñas generadas aleatoriamente para todos los equipos de seguridad, incluido su VMS;
  • Su VMS debe mantener un registro con marca de tiempo de todos los accesos y operaciones del usuario: sepa cómo acceder a él;
  • Restrinja el acceso en sus estaciones de trabajo VMS a unidades y discos externos USB, grabadoras de DVD, herramientas de remote desktop o cualquier otra forma que sea una puerta abierta para que terceros puedan acceder a su VMS;
  • Nunca conecte componentes de CCTV y/o VMS a Internet: se debe proporcionar acceso remoto a quien sea estrictamente necesario y siempre a través de conexiones seguras, como por ejemplo conexiones VPN;

Finalmente:

  • Haga cumplir estas prácticas y asegúrese de que su equipo las conoce;
  • Incluya auditorías periódicas de ciberseguridad en sus planes de mantenimiento.

¿Estarán aprovechando las universidades la inversión en seguridad?

La seguridad es un tema presente desde hace mucho en la planificación y gestión de universidades por todo el mundo, con España como un ejemplo más de ello. Los asaltos, los conflictos y el vandalismo son situaciones indeseables que las instituciones de enseñanza se han habituado a prevenir con sistemas de videovigilancia y control de accesos. Actualmente, la pregunta que se impone es: ¿estarán aprovechando las universidades españolas los beneficios de esa inversión?

El software AGORA maximiza los recursos de los equipamientos de seguridad ya instalados, como cámaras, sensores y centrales de control, mediante soluciones que agilizan los procedimientos y hacen más eficaz su uso. Ya utilizado en cadenas de bancos, centros comerciales e infraestructuras críticas de diferentes países, presenta características que lo hacen recomendable en los diferentes tipos de establecimientos de la enseñanza superior.

Tanto en un extenso campus universitario con diversos edificios dentro de su perímetro (aulas, laboratorios, comedores, pabellones deportivos y bibliotecas, entre otros) como en un campus en que cada facultad limita el acceso a sus instalaciones, o tanto en una universidad con varios edificios distribuidos en diferentes puntos de una ciudad como en una escuela superior con un único edificio independiente, AGORA presenta soluciones para cada perfil diferente.

Por los demás, AGORA es adaptable a los desafíos que le presenta cada cliente, sensible al hecho de que desafíos diferentes obligan a procedimientos distintos. Las ventajas comunes a todos los sectores de actividad evidencian que, al contrario de lo que es práctica común tanto en escuelas como en muchos sectores de actividad, el multiplicar el número de vigilantes de seguridad y centrales de control no es la respuesta adecuada.

Además de las tareas que garantizan su buen funcionamiento cotidiano, como gestionar entradas y hacer rondas de videovigilancia, las universidades también se ven obligadas a estar preparadas para afrontar situaciones extraordinarias. Las amenazas terroristas son las que causan mayor temor, pero hay más, en ocasiones protagonizadas incluso por quienes las frecuentan a diario.

No es necesario ir muy atrás en la memoria para recordar un conjunto de situaciones de naturaleza violenta que han ocurrido recientemente en universidades españolas. Los disturbios protagonizados este año por alumnos en Madrid, Barcelona y Bilbao, con imágenes de jóvenes lanzando piedras y bloqueando puertas con mobiliario escolar, son contingencias para las que conviene estar siempre preparado.

Además de los daños provocados en las estructuras físicas, como cristales partidos y la destrucción de máquinas de venta de alimentos y bebidas, esos momentos también han tenido consecuencias en la imagen de las instituciones. Los padres de alumnos a punto de iniciar la enseñanza superior seguramente prefieren matricularlos en una universidad segura.

Pasamos a explicar cómo AGORA posibilita una respuesta adecuada a estos acontecimientos y, simultáneamente, una optimización de los recursos contratados, para reducir el peso de la seguridad en el presupuesto de las instituciones. En suma, el mayor desafío que se presenta pasa por garantizar el equilibrio entre la seguridad y el habitual ambiente relajado que se vive en los campus universitarios.

 

Optimizar recursos, agilizar procedimientos

Una central de control con muchas pantallas transmite una idea de omnipresencia pero, si no se está controlando el monitor correcto, acaba por ser un recurso inoperante. AGORA es un software que selecciona automáticamente la cámara más adecuada para la evaluación de un determinado acontecimiento, por grande que sea el campus universitario o por muy dispersos que estén sus edificios.

Cómodamente sentado ante un conjunto de pequeñas pantallas, el operador de inmediato se encuentra con las imágenes del monitor más pertinente: aquel que exhibe la actividad que hizo disparar la alarma. No solo dentro de las aulas hay que saber interpretar y analizar la información para tener éxito.

El control de entradas y salidas del campus, o de los diferentes edificios, también se hace más efectivo y rápido en los momentos de identificar y comunicar eventualidades. Para ejemplificarlo no es necesario recurrir a eventualidades que cuestionen la seguridad de los alumnos, profesores y resto del personal. El sistema AGORA también agiliza y acelera la resolución de episodios comunes en el día a día de las universidades.

Un alumno que no consiga activar el acceso del párking porque su tarjeta está estropeada recibe apoyo inmediato a partir de la central de control. Lo mismo se aplica, por ejemplo, a un profesor que no consiga abrir un aula.

Después de recibida la notificación, el sistema lleva al operador a tomar la decisión correcta gracias al Intelligent Workflow. En esta funcionalidad los imprevistos también se pueden referir a situaciones frecuentes en el día a día de las universidades, como una alerta de incendio innecesaria causada por un alumno descuidado. La reducción drástica de falsas alarmas es común en los clientes AGORA.

Si la alerta está verdaderamente justificada, como una intrusión en los laboratorios o en las salas de ordenadores de la escuela, el sistema indica al operador el procedimiento más eficiente a adoptar, como llamar a la policía, cuyo número de teléfono se muestra automáticamente.

Esta funcionalidad permite a las universidades la disponibilización de escoltas nocturnas, un servicio que ha sido adoptado en universidades de varios países en los últimos años. Así, cuando un usuario abandona las instalaciones a horas tardías y con poco movimiento, como ocurre con alumnos de postgrado, investigadores y otro personal, ese desplazamiento puede seguirse remotamente por las pantallas en la central de control.

La capacidad de AGORA para agilizar procedimientos se extiende también a la producción de informes de actividad automáticos e informatizados, liberando a los operadores de dedicar un tiempo infinito a registrar datos en tablas de Excel.

 

Garantizar la seguridad, reducir el presupuesto

Solo en las universidades públicas españolas hay 1,3 millones de alumnos matriculados, cerca de 100.000 profesores e investigadores, y más de 50.000 elementos relacionados con la administración y otros servicios. El número de incidentes es muy reducido, pero garantizar la seguridad de sus movimientos es una tarea del día a día.

Las cámaras de videovigilancia pueden mostrar mejor información, el número de errores y falsas alarmas puede reducirse, las fuerzas de seguridad pueden llegar más rápido. Los administradores pueden permitirse reducir recursos dispendiosos, optimizando la utilización de medios ya existentes.

Ajenos a esta evolución, los profesores continúan enseñando y los alumnos aprendiendo. Un futuro mejor se construye con la seguridad de pilares que no siempre están a la vista de todos.

Procedimientos: el camino más rápido hacia la meta de la seguridad

Por muy grande que sea la inversión en tecnologías de seguridad, las decisiones críticas continúan siendo tomadas por el operador. La instalación de software que audite el cumplimiento de los procedimientos asegura la reducción del error humano en la reacción a ocurrencias, ya sean rutinarias o de emergencia.

El cumplimiento universal de las reglas de civismo sería sinónimo de seguridad. En una utopía en la que todos os ciudadanos cumpliesen las normas de una moral seguida por todo el planeta, las cámaras de videovigilancia y los sensores de control de acceso no serían necesarios, como tampoco lo serían las profesiones vinculadas a la protección de personas y bienes de los males causados por terceros. En el mundo que conocemos, que poco tiene que ver con esta utopía, cumplir los procedimientos es el camino más rápido para alcanzar la meta de la seguridad.
Las empresas y entidades de la generalidad de sectores de actividad ambicionan el perfeccionamiento continuo de sus productos y servicios para que poder ofrecer la máxima calidad posible a sus clientes. En el intento de satisfacer esa ambición es esencial tener a todos los colaboradores de acuerdo con la estrategia definida y siguiendo los mismos procedimientos.
En este contexto, hay cada vez más empresas interesadas en herramientas de control de los procesos, en adoptar Procedimientos Operativos Estándar (Standard Operating Procedures), concepto de gestión habitualmente referido con las siglas SOP.
Los SOP se destinan a la producción de resultados deseables para cada tarea mediante la utilización de procesos y mecanismos operacionales estandarizados. En lo que se refiere al sector de la seguridad, son la forma más simple y segura de que un profesional de la seguridad desempeñe su función, ya sea ante una ocurrencia cotidiana o ante una emergencia imprevista.
La elección adecuada de un software de gestión de seguridad permite reducir visiblemente los tiempos de respuesta ante una situación. En este sentido, AGORA implementa y posibilita auditar los SOP de seguridad de la empresa/organización, permitiendo a los operadores tomar las decisiones más acertadas y en el más corto espacio de tiempo por mucho que la exigencia de lo imprevisto invite a perder la sangre fría.

 

Un software que guía al operador

AGORA, como software para sistemas de seguridad y protección electrónica de las organizaciones, tiene como una de sus características distintivas el hecho de guiar al operador paso a paso en la ejecución de todas sus tareas, desde las repetidas a diario hasta las inesperadas, como las emergencias.
La estandarización de procedimientos presenta un conjunto inestimable de ventajas, que incluyen diferentes aspectos: el operador aumenta la precisión y velocidad de la respuesta a ocurrencias, lo que lógicamente contribuye a un incremento del bienestar de los colaboradores y visitantes de la organización vigilada; el responsable de seguridad puede comprobar ante la administración de la empresa cliente que los procedimientos previamente establecidos están siendo respetados, ya que AGORA produce informes con datos que lo comprueban.
AGORA permite que las empresas de seguridad adecúen sus servicios a las necesidades de cada cliente, por muy diferente que sea el sector de actividad en que opere. Los procedimientos adoptados por una escuela o un hospital pueden ser muy diferentes de los necesarios para las operaciones de seguridad de un banco o un centro comercial, pero todos caben en este sistema.
La personalización de procedimientos permite que el cliente vea su organización protegida por servicios como rondas remotas de vigilancia, controles de acceso supervisión y videoverificación de alarmas. Esta polivalencia es evidente en la Guía del Operador de AGORA, el panel en el que el operador recibe los SOP.

Subtítulo: ¿Cómo definir SOP eficaces?
La elaboración de SOP debe pasar, preferentemente, por los directores de seguridad, ya que son estos los que poseen una visión global de la operación, de la legislación y otros factores. Los directores de seguridad deben asegurarse de que todos los operadores son entrenados para ejecutar sus tareas, para que no haya variaciones en el modo de trabajar entre turnos.
Los SOP deben ser de fácil interpretación por parte de los operadores, de forma que todos los pasos resulten familiares. Así, independientemente de la existencia de nuevas caras encargadas de la seguridad o de una nueva empresa de seguridad, la eficacia de la respuesta estará adecuadamente garantizada.
Además de las indicaciones de rutina, los procedimientos previamente establecidos deben comprender el mayor número posible de escenarios de cualquier imprevisto, de forma que no se comprometa la seguridad.

 

Reducir el error en las decisiones críticas

Elaborar SOP es un proceso que no puede ser copiado íntegramente, dado que cada organización posee sus particularidades, debiendo cada procedimiento ser adecuado a estas particularidades. Un SOP mal definido o impreciso no solo reduce la productividad y lleva a fallos operativos, sino que puede poner en riesgo a personas y bienes.
La adecuación de los procedimientos acelera la respuesta a ocurrencias rutinarias y reduce la probabilidad de errores humanos en la reacción a una emergencia. También reduce los costes en eventuales multas y sanciones por el no cumplimiento de normativas, así como en gastos en seguros.
Por muy grande que sea la inversión en tecnología, las decisiones críticas son tomadas por el operador. La instalación de un software que garantice la implementación de procedimientos auditables es el camino más rápido hacia la meta de la seguridad.