¿Estarán aprovechando las universidades la inversión en seguridad?

La seguridad es un tema presente desde hace mucho en la planificación y gestión de universidades por todo el mundo, con España como un ejemplo más de ello. Los asaltos, los conflictos y el vandalismo son situaciones indeseables que las instituciones de enseñanza se han habituado a prevenir con sistemas de videovigilancia y control de accesos. Actualmente, la pregunta que se impone es: ¿estarán aprovechando las universidades españolas los beneficios de esa inversión?

El software AGORA maximiza los recursos de los equipamientos de seguridad ya instalados, como cámaras, sensores y centrales de control, mediante soluciones que agilizan los procedimientos y hacen más eficaz su uso. Ya utilizado en cadenas de bancos, centros comerciales e infraestructuras críticas de diferentes países, presenta características que lo hacen recomendable en los diferentes tipos de establecimientos de la enseñanza superior.

Tanto en un extenso campus universitario con diversos edificios dentro de su perímetro (aulas, laboratorios, comedores, pabellones deportivos y bibliotecas, entre otros) como en un campus en que cada facultad limita el acceso a sus instalaciones, o tanto en una universidad con varios edificios distribuidos en diferentes puntos de una ciudad como en una escuela superior con un único edificio independiente, AGORA presenta soluciones para cada perfil diferente.

Por los demás, AGORA es adaptable a los desafíos que le presenta cada cliente, sensible al hecho de que desafíos diferentes obligan a procedimientos distintos. Las ventajas comunes a todos los sectores de actividad evidencian que, al contrario de lo que es práctica común tanto en escuelas como en muchos sectores de actividad, el multiplicar el número de vigilantes de seguridad y centrales de control no es la respuesta adecuada.

Además de las tareas que garantizan su buen funcionamiento cotidiano, como gestionar entradas y hacer rondas de videovigilancia, las universidades también se ven obligadas a estar preparadas para afrontar situaciones extraordinarias. Las amenazas terroristas son las que causan mayor temor, pero hay más, en ocasiones protagonizadas incluso por quienes las frecuentan a diario.

No es necesario ir muy atrás en la memoria para recordar un conjunto de situaciones de naturaleza violenta que han ocurrido recientemente en universidades españolas. Los disturbios protagonizados este año por alumnos en Madrid, Barcelona y Bilbao, con imágenes de jóvenes lanzando piedras y bloqueando puertas con mobiliario escolar, son contingencias para las que conviene estar siempre preparado.

Además de los daños provocados en las estructuras físicas, como cristales partidos y la destrucción de máquinas de venta de alimentos y bebidas, esos momentos también han tenido consecuencias en la imagen de las instituciones. Los padres de alumnos a punto de iniciar la enseñanza superior seguramente prefieren matricularlos en una universidad segura.

Pasamos a explicar cómo AGORA posibilita una respuesta adecuada a estos acontecimientos y, simultáneamente, una optimización de los recursos contratados, para reducir el peso de la seguridad en el presupuesto de las instituciones. En suma, el mayor desafío que se presenta pasa por garantizar el equilibrio entre la seguridad y el habitual ambiente relajado que se vive en los campus universitarios.

 

Optimizar recursos, agilizar procedimientos

Una central de control con muchas pantallas transmite una idea de omnipresencia pero, si no se está controlando el monitor correcto, acaba por ser un recurso inoperante. AGORA es un software que selecciona automáticamente la cámara más adecuada para la evaluación de un determinado acontecimiento, por grande que sea el campus universitario o por muy dispersos que estén sus edificios.

Cómodamente sentado ante un conjunto de pequeñas pantallas, el operador de inmediato se encuentra con las imágenes del monitor más pertinente: aquel que exhibe la actividad que hizo disparar la alarma. No solo dentro de las aulas hay que saber interpretar y analizar la información para tener éxito.

El control de entradas y salidas del campus, o de los diferentes edificios, también se hace más efectivo y rápido en los momentos de identificar y comunicar eventualidades. Para ejemplificarlo no es necesario recurrir a eventualidades que cuestionen la seguridad de los alumnos, profesores y resto del personal. El sistema AGORA también agiliza y acelera la resolución de episodios comunes en el día a día de las universidades.

Un alumno que no consiga activar el acceso del párking porque su tarjeta está estropeada recibe apoyo inmediato a partir de la central de control. Lo mismo se aplica, por ejemplo, a un profesor que no consiga abrir un aula.

Después de recibida la notificación, el sistema lleva al operador a tomar la decisión correcta gracias al Intelligent Workflow. En esta funcionalidad los imprevistos también se pueden referir a situaciones frecuentes en el día a día de las universidades, como una alerta de incendio innecesaria causada por un alumno descuidado. La reducción drástica de falsas alarmas es común en los clientes AGORA.

Si la alerta está verdaderamente justificada, como una intrusión en los laboratorios o en las salas de ordenadores de la escuela, el sistema indica al operador el procedimiento más eficiente a adoptar, como llamar a la policía, cuyo número de teléfono se muestra automáticamente.

Esta funcionalidad permite a las universidades la disponibilización de escoltas nocturnas, un servicio que ha sido adoptado en universidades de varios países en los últimos años. Así, cuando un usuario abandona las instalaciones a horas tardías y con poco movimiento, como ocurre con alumnos de postgrado, investigadores y otro personal, ese desplazamiento puede seguirse remotamente por las pantallas en la central de control.

La capacidad de AGORA para agilizar procedimientos se extiende también a la producción de informes de actividad automáticos e informatizados, liberando a los operadores de dedicar un tiempo infinito a registrar datos en tablas de Excel.

 

Garantizar la seguridad, reducir el presupuesto

Solo en las universidades públicas españolas hay 1,3 millones de alumnos matriculados, cerca de 100.000 profesores e investigadores, y más de 50.000 elementos relacionados con la administración y otros servicios. El número de incidentes es muy reducido, pero garantizar la seguridad de sus movimientos es una tarea del día a día.

Las cámaras de videovigilancia pueden mostrar mejor información, el número de errores y falsas alarmas puede reducirse, las fuerzas de seguridad pueden llegar más rápido. Los administradores pueden permitirse reducir recursos dispendiosos, optimizando la utilización de medios ya existentes.

Ajenos a esta evolución, los profesores continúan enseñando y los alumnos aprendiendo. Un futuro mejor se construye con la seguridad de pilares que no siempre están a la vista de todos.